miércoles, 8 de agosto de 2018

Actividad 2, Sección 5, Unidad 2


Actividad 2, Sección 5, Unidad 2

Análisis y abstracción de información




Anteproyecto de Investigación
(Avance 2)

Tema: Colectores solares para casa-habitación.

Actividad: Marco Teórico 

Hoy en día, el consumo de energía proveniente de los hidrocarburos ha incrementado sus costos económicos y ambientales, debido al agotamiento de estos recursos naturales no renovables, por lo que es necesario hacer un cambio en nuestro consumo de fuentes de energía.

El aprovechamiento de la radiación solar para la generación de energía, no es ni mucho menos una tecnología novedosa. El situar un recipiente con agua al sol para que se caliente es una práctica que se pierde en la historia.

En la actualidad existen varios tipos de calentadores solares, pero existen tres tipos básicos de los que se pueden disponer: Los planos con el que se pueden alcanzar temperaturas entre 30° y 70°C hasta los 100°C. Los de tubo de vacío alcanzan temperaturas entre 50 7 190 °C y los de concentración cuya temperatura esta alrededor de 4000 °C (usos industriales). Los usados para calefacción sanitaria son los planos y de vacío que en el mercado son altamente eficientes, pero estos presentan dos desventajas; el primero el alto costo de estos y el segundo que ocupan mucho espacio en su instalación en los techos de las vividas.


Antecedentes

En Chiapas la radiación media diaria tiene un rango de 4.8 a 4.9 kWh/m², según SENER 2014. Otros estudios estiman que Chiapas tiene un potencial importante para generar energía solar: la irradiación promedio es mayor a 5 kWh/m², llegando hasta 6.5 kWh/m² en algunas zonas como la costa del Estado.

El porcentaje de población en Chiapas que cuenta con un calentador de agua (solar, de gas o eléctrico) es de 5 % (INEGI 2013), y el estado cuenta con muchos municipio de clima frio (menores de 18 °C) por lo tanto si diseñamos, construimos y analizados un sistema eficiente al igual que los comerciales actualmente pero con menor espacio en su emplazamiento a un menor costo de fabricación beneficiaríamos a una gran parte de la población y de los consumidores, más aún la crisis económica que actualmente se vive, nos obliga a extremar esfuerzos para desarrollar un thermasolar barato. Este proyecto plantea un nuevo diseño sobre un colector de energía solar, para que se logre aprovechar al máximo dicha energía y tenga un mayor rendimiento en varias zonas del estado y del país.

De igual manera se pretende  realizar un análisis del colector existente y de esta forma la información recolectada pueda servir de base a quien esté interesado en mejorar o producir otros colectores.

El Sol

El Sol es una fuente inagotable de energía debido a las reacciones nucleares. La energía irradiada por el Sol procede de la fusión de átomos de deuterio para dar átomos de helio. El astro irradia en un segundo más energía que la consumida por la humanidad en toda su historia. Una parte de esta energía llega a la Tierra en forma de radiación electromagnética. La Tierra recibe en el exterior de su atmósfera una potencia total de 1,73 kW. Bajo la perspectiva humana, la fuente energética solar puede considerarse como inagotable (Ibáñez Plana et. al, 2005).

La energía producida en el interior del sol se encuentra a temperaturas de muchos millones de grados que debe ser transferido a la superficie y luego ser radiada al espacio. Una sucesión de procesos radiactivos y convectivos se produce con emisión sucesiva, la absorción y la radiación de retorno; la radiación en el núcleo del Sol se encuentra en las partes de rayos X y de rayos gamma del espectro, con las longitudes de onda de la radiación aumenta a medida que la temperatura desciende a distancias radiales grandes. (Duffie, John A. and Beckman, William A., 2013).

Una estructura esquemática del sol se muestra en la siguiente figura. Se estima que 90% de la energía se genera en la región de 0 a 0.23R (donde R es el radio del sol), que contiene 40% de la masa del sol. En una 0.7R distancia desde el centro, la temperatura ha caído a alrededor de 130.000 K y la densidad se ha reducido a 70 kg / m3; aquí procesos de convección comienzan a llegar a ser importante, y la zona desde 0,7 a 1,0 R se conoce como la zona de convección. Dentro de esta zona la temperatura cae hasta aproximadamente 5000 K y la densidad a aproximadamente 10 a 5 kg / m3. (Duffie, John A. and Beckman, William A., 2013).

La estructura del sol (Duffie, John A. and Beckman, William A., 2013).

Distribución espectral de la radiación solar



El Sol emite radiación en toda la gama del espectro electromagnético, desde los rayos gamma hasta las ondas de radio, pero para los fines de aprovechamiento de su energía es la radiación térmica, que incluye la ultravioleta (UV), la radiación visible (VIS) y la radiación infrarroja (IR). (Vega De Kuyper and Ramírez Morales, 2014).  Debido al afecto de la fotosfera, que se encuentra próxima a los 6.000 K, el flujo de energía emitido por el Sol corresponde al de un cuerpo a esa temperatura. Energía emitida por un cuerpo negro a 6.000 K en las diferentes longitudes de onda según expresa matemáticamente la Ley de Planck. Esta distribución espectral hace que se considere que la radiación solar, o de onda corta, procedente del Sol tiene longitudes entre 0,3 µm y 4 µm, aun cuando se reciben pequeñas cantidades de energía en otras zonas del espectro. La radiación emitida desde el núcleo del Sol está localizada en la zona del espectro correspondiente a los rayos gamma y rayos X. (Ibáñez Plana et. al, 2005).


Distribución espectral de la energía de un cuerpo negro a 6000 K. (http://escritura.proyectolatin.org, 2015)


 Irradiancia, Constante solar y componentes de la Radiación en la superficie.

Geometría de las relaciones Sol-Tierra. La excentricidad de la órbita de la tierra es tal que la distancia entre el Sol y la Tierra varía en un 1,7%. A una distancia de una unidad astronómica, 1.495 × 1.011 m, la distancia media Tierra-Sol, el Sol subtiende un ángulo de 32'. La radiación emitida por el sol y su relación espacial con el resultado de la Tierra en una intensidad casi fijo de la radiación solar fuera de la atmósfera de la tierra. (Duffie, John A. and Beckman, William A., 2013).

Relación de tamaños y distancia Tierra-Sol. (Duffie, John A. and Beckman, William A., 2013).


La potencia de la radiación solar que se recibe en un instante determinado sobre un metro cuadrado de superficie se conoce como irradiancia (Is) y se expresa en W/m². Para una distancia media Tierra-Sol el valor de la irradiancia en un plano exterior a la atmósfera y perpendicular a los rayos del Sol se conoce como «Constante solar» (Ss o Gsc ). El valor determinado por la NASA indica que la constante solar es 1353 W/m² (± 1,6%). Un estudio detallado del espectro revela que un 5% de la energía corresponde al intervalo de longitudes de onda inferiores a 0,38 µm, un 49% a longitudes de onda en el visible, entre 0,38 y 0,78 µm y el 46% restante a longitudes de onda superiores a las 0,78 µm (Ibáñez Plana et. al, 2005 y ).

Radiación solar exterior a la atmósfera y en superficie según región del espectro. (Ibáñez Plana et. al, 2005).


La atmósfera terrestre está constituida por gases, nubes y partículas sólidas en suspensión. Los diversos constituyentes de la atmósfera provocan la atenuación de la radiación. A medida que la radiación solar atraviesa la masa de aire sufre procesos de absorción, reflexión y refracción. En referencia a la absorción: los rayos X y otras radiaciones de onda corta del espectro solar son absorbidos en la ionosfera por el N2 y el O2 la mayor parte de la radiación ultravioleta sufre el efecto del 03 y para longitudes de onda superiores a 2,5 m. se produce una fuerte absorción por el CO2 y el H20.

La irradiancia se atenúa disminuyendo su valor respecto al dado en la cima de la atmósfera. En las condiciones más óptimas en cuanto a la transmisión atmosférica la atenuación de la radiación hasta la superficie es de un 25%. A consecuencia de la interacción de la radiación solar con la atmósfera la energía que llega a la superficie tiene diferentes componentes, la radiación directa —no ha sufrido ninguno de los citados fenómenos y llega a la superficie en la dirección del disco solar— y radiación difusa —procede del resto de direcciones de la bóveda celeste—. A las componentes directa y difusa hay que añadir que un captador inclinado también puede recibir radiación previamente reflejada en el suelo. El conjunto de radiaciones que alcanza la superficie es la radiación global. El porcentaje de la radiación global de una u otra componente depende de las condiciones meteorológicas (Ibáñez Plana et. al, 2005).

Atenuación de la radiación por la atmósfera. (Ibáñez Plana et. al, 2005).



Medida de la radiación solar.

La irradiación (Hs) corresponde al valor acumulado de la irradiancia en un intervalo de tiempo determinado. Esta es la magnitud de mayor interés para la ingeniería solar. Los instrumentos para la medida de la irradiancia:

Existen dos tipos de dispositivos básicos para la medida de la radiación solar, el piranómetro y el pirheliómetro. El piranómetro recibe la radiación en todas direcciones del hemisferio y por lo tanto mide la radiación global, la adición de radiación directa y difusa incidentes en una superficie. El pirheliómetro tiene una abertura colimada que restringe su visión de la bóveda celeste, habitualmente a 5°, y por ello se utiliza para la medida de la radiación directa enfocándolo al Sol. (Ibáñez Plana et. al, 2005).

Para la medida de la irradiancia se emplean dos tipos de piranómetros. Un primer tipo se basa en el calentamiento de una superficie. En estos encontramos una superficie negra protegida del enfriamiento por una doble cúpula. La temperatura de esta superficie es determinada con una termopila. Otro tipo de piranómetros utiliza el efecto fotovoltaico para medir la irradiancia. Una resistencia en el cable del sensor permite leer como tensión eléctrica la intensidad generada en la célula fotovoltaica.
(Ibáñez Plana et. al, 2005).

Los heliógrafos registran las horas de radiación solar concentrando los rayos solares sobre una banda de cartulina teñida de azul que se quema en el punto en que se forma la imagen del sol. Se utiliza una esfera de cristal como foco móvil que sigue el movimiento aparente del sol a lo largo del día (Vega De Kuyper and Ramírez Morales, 2014).

Irradiancia solar terrestre sobre superficies inclinadas.

El movimiento de la tierra alrededor del Sol se llama traslación, tiene una duración de 365 días, 5 horas y 48 minutos,  una velocidad de 108.000 Km/hora (aprox.) Esta órbita está inclinada con respecto al plano del Ecuador a un ángulo de 23°45’, la tierra tiene un movimiento de rotación alrededor de su eje en el que emplea 24 horas, la duración del día y de la noche varía según la latitud del lugar (AVEN, 2008).



Movimiento de traslación de la tierra (AVEN, 2008).

En la figura anterior se observa la posición de la tierra en 4 instantes claves que marcan la transición de una estación a otra, demarcando el invierno en el norte y verano en el sur y viceversa. Por encima de la línea del Ecuador los cambios de clima son menos acentuados que en las zonas que están cerca  a los polos de la tierra, cabe resaltar que debido a esto, la zona que conforma el Ecuador se caracteriza por poseer un clima tropical.

Las medidas de irradiancia directa y difusa disponibles en algunas estaciones meteorológicas se realizan en el plano horizontal. El paso de estas medidas al plano inclinado del captador requiere de modelos para la radiación difusa y la reflejada en los alrededores del captador (Ibáñez Plana et. al, 2005).

Aprovechamiento de la energía solar térmica

El fenómeno físico habitual en la superficie terrestre es la conversión de la energía radiante en energía térmica mediante el choque continuo de los rayos luminosos con la superficie de los objetos. Al ser un fenómeno físico directo la inversión económica en esta transformación energética puede llegar a ser nula y siempre es muy económica, aunque el reto tecnológico es el transporte y almacenamiento de esta energía hasta el momento en que sea necesario su uso. En consecuencia, se denomina energía solar térmica la que resulta de la conversión de la radiación solar para aplicaciones térmicas, es decir con procesos de diferencias de temperatura (Guía, Asociación Española del Gas, 2013).

Para aprovechar la energía solar directa en gran escala, esta fuente inagotable requiere de sistemas de captación dispuestos en grandes superficies. Además, no puede ser almacenada directamente sino que exige ser transformada de inmediato en otra forma de energía, lo cual se puede ejecutar en la actualidad de dos maneras: convirtiéndola en energía térmica o directamente en energía eléctrica mediante el efecto fotovoltaico (Vega De Kuyper and Ramírez Morales, 2014).

La energía solar térmica consiste en el aprovechamiento de la energía del sol para generar calor mediante el uso de colectores o paneles solares térmicos, esta energía solar se encargada de calentar agua u otro tipo de fluidos a temperaturas altas-medias con rendimientos aceptables (Fernández Barrera, Manuel. 2010).

Clasificación de la energía solar térmica

La energía térmica captada puede utilizarse de forma pasiva o activa. La energía térmica pasiva se aprovecha mediante el acondicionamiento pasivo de los edificios según diseño propio de la arquitectura bioclimática. Se diseñan edificios empleando apropiados, con orientación, ventanales, colores, tipos de cubiertas  y otros elementos de manera que aprovechen óptimamente las condiciones ambientales del entorno, entre las que se encuentran la energía solar disponible, para disminuir el consumo de energía convencional.

La tecnología utilizada en la captación de la energía térmica activa se puede clasificar, en función del margen de temperatura que se requiera, en tecnologías de baja temperatura: menor de 90 °C; media temperatura: entre 90 y 400 °C; alta temperatura: mayor de 400 °C. Se denomina activa porque requiere de una fuente energética adicional para iniciar el funcionamiento del sistema.

La tecnología solar térmica de baja temperatura se suele destinar al calentamiento de agua, por debajo de su punto de ebullición, para uso como Agua Caliente Sanitaria (ACS). El sistema de captación de esta tecnología está constituido, generalmente, por los denominados colectores solares térmicos planos o paneles solares térmicos planos, que utilizan la energía solar con la misma intensidad con la que ésta incide. Éstos representan alrededor del 90% de la producción de colectores. También se utilizan, aunque con menor frecuencia, los tubos de vacío.

La tecnología solar térmica de media temperatura suele tener dos aplicaciones diferentes:

-       La producción de calor en procesos industriales. Por ejemplo, vapor a temperaturas de 150 °C.
-       La generación de electricidad mediante la conexión del fluido caliente hasta 400 °C, utilizado por los colectores de un sistema convencional de producción de electricidad a partir de un ciclo térmico. El sistema utilizado en gran escala es el de colectores cilindros parabólicos.

La tecnología solar térmica de alta temperatura se suele destinar fundamentalmente a la generación de energía eléctrica. El sistema de captación de esta tecnología debe conseguir factores de concentración de la radiación muy superiores a los logrados con los colectores cilindros parabólicos. Los sistemas más estudiados, aunque aún están en fase experimental, son los colectores discos parabólicos y la torre central a la cual se orienta los helióstatos (Vega De Kuyper and Ramírez Morales, 2014).


Tecnologías que se emplean para el aprovechamiento de la energía solar. (Vega De Kuyper and Ramírez Morales, 2014).



Los colectores solares

Un colector solar es un tipo especial de intercambiador de calor que transforma la energía radiante solar en calor. Un colector solar es diferente en varios aspectos de los intercambiadores de calor más convencionales. Este último suele lograr un intercambio fluido de fluido con altas tasas de transferencia de calor y con radiación como un factor importante. En el colector solar, la transferencia de energía es de una fuente distante de la energía radiante a un fluido (Duffie, John A. and Beckman, William A., 2013).

Conversión en energía solar térmica

La potencia solar incidente en un metro cuadrado de piano perpendicular a los rayos del Sol en un día despejado a nivel del mar puede aproximarse a los 1.000 W. Si toda esta energía fuera absorbida durante una hora por una masa de agua de 50 kg, el líquido se calentaría 17,2° C por encima de la temperatura inicial. Si la masa a calentar fueran 25 kg, el incremento de temperatura se duplicaría. Empleando la misma energía solar para calentar otro fluido, aire en lugar de agua, se obtendría que 50 kg de aire en una hora incrementan su temperatura en 72° C. A partir de estos sencillos cálculos parece concluirse que en lugares con una irradiación sobre el captador de 4 kWh día-1 se podrían calentar 100 L de agua por metro cuadrado desde 20 a prácticamente 55° C. La observación de la conversión de la radiación solar en energía solar térmica del fluido dio lugar, ya en el siglo XIX, a los primeros colectores térmicos comerciales y a las instalaciones de energía solar térmica activa. El primer industrial que fabricó colectores térmicos en serie parece que fue Clarence M. Kemp en 1892 en Maryland, EUA (Ibáñez Plana et. al, 2005).

El aprovechamiento mediante colectores térmicos de la energía solar es la aplicación más inmediata de las tecnologías solares. Se basa en la captación de energía mediante cuerpos expuestos a la radiación, preferentemente de color oscuro con el fin de mejorar la conversión. Usualmente, el dispositivo se utiliza para calentar un fluido que circulando por el colector transfiere la energía a un sistema de almacenamiento intermedio para su uso final en el momento de la demanda (Manrique, José A., 1984).


Componentes del Colector.

El colector de placa plana está constituido por un elemento absorbente metálico protegido térmicamente mediante un aislante y una cubierta de material transparenté. Una caja rígida o carcasa da cuerpo y resistencia mecánica a todo el dispositivo permitiendo su anclaje en el lugar determinado. Este captador térmico es denominado colector de placa plana porque básicamente está constituido por una caja de superficie mucho mayor que su altura y utiliza una placa metálica como superficie absorbente Los colectores de placa plana son habituales en aplicaciones donde se requiere disponer de energía térmica a temperaturas bajas o moderadas. Aprovechan tanto la radiación directa como difusa; no necesitan de seguimiento del Sol y requieren un mantenimiento prácticamente nulo (Ibáñez Plana et. al, 2005).


Sección simplificada de un colector de placa plana (Ibáñez Plana et. al, 2005).
Presenta el esquema de un colector solar plano típico. La superficie está formada por una placa soldada a unos tubos conductores por los que el líquido portador que refrigera la placa. La estructura de conexión de los conductores acostumbra a ser la de una parrilla donde estos están unidos en paralelo a un tubo de mayor diámetro que recoge todos los caudales. La caja o carcasa, abierta en la parte superior, incorpora en el interior un-aislante como fibra de vidrio o lana de roca. La cubierta de la caja es suficientemente transparente a la radiación solar y opaca para la radiación en el infrarrojo térmico; así se genera el efecto invernadero en el interior del colector.

Entre los captadores térmicos existen importantes variaciones respecto al colector de placa plana con una cubierta, desde los colectores sin cubierta a los más eficientes colectores de tubos de vacío. La mejora del rendimiento en los colectores ha sido un caballo de batalla desde los primeros tiempos pero, frecuentemente, las mejoras han conllevado un aumento del coste de la energía obtenida en el colector. Es necesario encontrar el punto de equilibrio rendimiento-coste para la temperatura de trabajo deseada en cada aplicación (Ibáñez Plana et. al, 2005 y Vega De Kuyper and Ramírez Morales, 2014).

Tipos de Calentadores Solares

Los colectores se pueden clasificar según su parámetros de su recta de rendimiento, modelos o usos, un ejemplo de la clasificación de estos se muestra en la tabla:


Tipos de colectores y algunas de sus características (Ibáñez Plana et. al, 2005).

Habitualmente las normativas se refieren a estos valores en el momento de definir los tipos de colectores utilizables. Por ejemplo, para instalaciones destinadas exclusivamente a producir agua caliente sanitaria, calefacción por suelo radiante y otros usos con temperaturas de trabajo a menos de 450 C se pueden emplear colectores con coeficiente global de pérdidas entre 4 y 9 (W °Cˉ¹ mˉ²) (Ibáñez Plana et. al, 2005). A continuación la descripción de cada uno:


Colectores de placa plana con cubierta (Glazed flat-plate collectors): Son los más usados para calentar agua y para los sistemas de calefacción. Se compone básicamente de una caja metálica con aislamiento de una cubierta de vidrio o de plástico y de una placa absorberdora de color oscuro, done la radiación solar es absorbida por la placa y es transferida al fluido que circula a través de tubos en el colector.

Este tipo de colectores, calientan el fluido que circula a una temperatura considerablemente inferior a la del punto de ebullición del agua y son los más adecuados para aplicaciones donde la demanda de temperatura es de 30-70 °C. Son los más utilizados para calentar agua en sistemas domésticos y comerciales y en piscinas cubiertas.

Un colector de placa plana consiste en un absorbedor, una cubierta transparente, un marco, y aislación. La cubierta transparente transmite una gran cantidad de la luz de onda corta del espectro solar y al mismo tiempo, sólo deja pasar muy poca radiación de onda larga (calor emitido por el absorbedor) produciendo un efecto invernadero. La cubierta transparente evita que el viento y las brisas se lleven el calor colectado (convección). Junto con el marco, la cubierta protege el absorbedor de las condiciones meteorológicas adversas. Típicamente el marco está fabricado de materiales de aluminio y de acero galvanizado, también se utiliza plástico reforzado con fibra de vidrio. La aislación en la parte posterior del absorbedor y en las paredes laterales reduce las pérdidas de calor por conducción. Esta aislación es por lo general de la espuma de poliuretano, lana mineral, fibra de lana de vidrio, etc. (Placco, Cura et. al., 2008 and Gaspar Novillo, Gonzalo., 2014)


Colectores Concentradores Parabólicos Compuestos (CPC) Estacionarios: Estos colectores poseen un sistema de concentración de radiación solar tipo Concentradores Parabólicos Compuestos, para obtener temperaturas más elevadas y un mayor rendimiento. Estas características se deben a que el área de pérdidas es menor al área de colección logrando una minimización de las pérdidas y alcanzando un rendimiento cercano al 50 %. (Placco, Cura et. al., 2008).

Colectores de placa plana sin cubierta (Unglazed flat-plate collectors): Consisten en un absorvedor pero carecen de la cubierta transparente. No incluyen ningún aislamiento adicional, de manera que la ganancia de temperatura queda limitada a unos 20 ºC sobre la del aire del ambiente, son los más adecuados para aplicaciones de baja temperatura. Los absorbedores de estos colectores son generalmente de plástico negro tratado para resistir la luz ultravioleta, o están construidos por tubos de metal o plástico recubiertos de pigmentos ennegrecidos por los que circula el agua Dado que estos colectores no tienen cubierta, una gran parte de la energía solar absorbida se pierde principalmente por convección (Placco, Cura et. al., 2008).


http://cifes.gob.cl/tecnologias/files/2011/12/sincubierta2.jpg 

Fotografía de un colector de placa plana sin cubierta (fuente: COMITÉ CORFO, 2015).

Colectores de tubos de vacío (Evacuated-tube collectors): Se componen de un conjunto de tubos de vacío (o evacuados) cada uno de los cuales contienen un absorvedor (una plancha de metal con tratamiento selectivo o de color negro), el cual recoge la energía solar y la transfiere a un fluido portador (calo-portador). Gracias a las propiedades aislantes del vacío, las pérdidas de calor son reducidas y pueden alcanzarse temperaturas en el rango de 77 °C a 177 °C. De esta manera, este tipo de colectores resultan particularmente apropiados para aplicaciones de alta temperatura.

Por su forma cilíndrica, aprovechan la radiación de manera más efectiva que los colectores planos, al permitir que los rayos de sol incidan de forma perpendicular sobre los tubos durante la mayor parte del día. Estos colectores son hasta unos 30% más eficientes que los colectores planos, pero son bastante caros, por unidad de superficie suelen costar aproximadamente el doble que un colector de placa plana (Placco, Cura et. al., 2008).

Existen dos tipos de colectores tubulares de vacío, según sea el método empleado para el intercambio de calor entre la placa y el fluido caloportador:

       De Flujo Directo: Consisten en un grupo de tubos de vidrio dentro de cada uno de los cuales hay una aleta de aluminio absorbedor, conectada a un tubo de metal (normalmente cobre) o tubo de vidrio. La aleta posee un recubrimiento selectivo que absorbe la radiación solar, e inhibe la pérdida de calor radiativo. El fluido de transferencia de calor es el agua y se distribuye a través de las tuberías, una para la entrada del líquido y el otro para la salida de fluidos. Los colectores de tubos de vacío de corriente directa vienen en varias variedades de acuerdo al tipo de tubería utilizada (Placco, Cura et. al., 2008 and Gaspar Novillo, Gonzalo., 2014).

Principio de Funcionamiento Tubo de Flujo Directo
(fuente: http://ex000006.ferozo.com/wp-content/uploads/2013/08/esquema-calefon-solar.jpg)
  

       Tubo de Calor (Heat Pipe): En este sistema los tubos de vacío llevan un fluido vaporizante que no puede salir del interior del tubo y que funciona como caloportador. Este fluido se evapora por efecto de la radiación solar, asciende hasta el extremo superior del tubo que se encuentra a temperatura inferior, esto hace que el vapor se condense, ceda su energía y retorne a su estado líquido cayendo por acción de la gravedad a la parte inferior del tubo, donde al recibir más radiación, vuelve a evaporarse y comienza un nuevo ciclo. Los tubos de calor son considerados como los “superconductores” del calor, debido a su muy baja capacidad calorífica y a su excepcional conductividad (miles de veces superior a la del mejor conductor sólido del mismo tamaño). El uso del tubo de calor está muy extendido en la industria y, basándose en este principio de funcionamiento se fabrican los actuales colectores de vacío con tubo de calor (Placco, Cura et. al., 2008 and Gaspar Novillo, Gonzalo., 2014).

  

Bibliográfia:

  1. Ibáñez Plana, M., Rosell Polo, J.R., Rosell Urrutia, J.I., (2005). Energías Renovables: Tecnología Solar, Editorial Mundi-Prensa, 1ra. Edición, México, (pp. 21-46,91-129, 199-210).
  2. Vega de Kuyper, Juan Carlos y Ramírez Morales, Santiago (2014). Fuentes de Energía,  Renovables y No Renovables Aplicaciones, Editorial Alfaomega, 1ra. Edición, México. (pp.206-217, 236-243).
  3. Duffie, John A. and Beckman, William A., (2013), Solar Engineering of Thermal Processes, Editorial Wiley, 4ta. Edición, Canadá, (pp.1-14 ,236-257)
  4. Benford F, Bock JE (1939), Transaction of the Illumination Engineering Society 34:200-203.
  5. Asociación Española del Gas, (2013), Guía Sobre Aplicaciones de la Energía Solar Térmica, Madrid, España. www.sedigas.es (pp.12-16 )
  6. Fernández Barrera, Manuel; (2010) Energía Solar. Sistemas térmicos para acs, Editorial Liber Factory, (pp. 11-14)
  7. Hurtado M, Alejandro., (1996), Tesis de Licenciatura: Colectores Solares de Placa Plana. Universidad Autónoma de Colombia, Bogotá, Colombia.
  8. Manrique, José A., (1984), Energía Solar, Editorial  Harla S. A., México.
  9. Placco, Cora;  Saravia, Luis and Cadena, Carlos. (2008) Recopilación:   Colectores Solares para Agua Caliente,  INENCO, UNSa –CONICET,  Salta, Argentina.
  10. Gaspar Novillo, Gonzalo., (2014), Tesis: Pre-Diseño de una Instalación Mixta Fotovoltaica-Térmica para una vivienda. Universidad Politécnica de Madrid, Madrid, España.


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